Justo hace un par de semanas leía un artículo al respecto en la página de “BBC Mundo”, un artículo que va en la misma dirección que tu post.
Y sí, en realidad estamos en la media o en la normalidad o como se quiera decir. Claro que uno tiene la sensación de que está temblando más porque hemos visto una serie de sismos a lo largo del año en —como dices tú— lugares densamente o medianamente poblados (Haití, Chile, Turquía, China, Mexicali, Indonesia) que parecen indicar lo contrario, pero —ojo— la mayoría de éstos están ocurriendo en zonas altamente sísmicas como el Cinturón de Fuego del Pacífico, alrededor de las Placas de Nazca y Sudamericanas, etc. Se trata, en suma, de sismos que no deberían causar tanta extrañeza.
Por otra parte, yo creo que esta nueva obsesión por los sismos en la población tiene más que ver con lo que se dice de H.A.A.R.P. que con pensamientos milenaristas de corte apocalíptico.
Estaría estupendo que te aventaras un post sobre H.A.A.R.P. Yo la verdad, sé cero sobre radiofrecuencia (hasta pensé meterme a estudiar Física) como para opinar sobre la parte técnica del asunto.
Lo que sí pienso es que los argumentos de los que ven en H.A.A.R.P. la herramienta tesla para causar temblores son absolutamente frágiles y/o falaces. Por ejemplo, el argumento de las luces en el cielo es absolutamente endeble; me cuentan mis tías que en el terremoto del ’85 se miró un cielo muy rojizo y, hace no mucho, investigando sobre sismos en Internet pude averiguar que existen diversas hipótesis científicas que intentan dar explicación a dicho fenómeno: el efecto piezoeléctrico, el gas radón y la hipótesis de los hoyos-p y consecuente ionización del aire y bueno que, en general, estas luces son algo común a todos los sismos (claro que ésto no descartaría que HAARP pudiese provocar sismos, ¿por qué? Porque de ser así, no sabemos si el supuesto sismo creado viene con todo y su combo (es decir, con las luces y todo aquello). En todo caso, es importante conocer los argumentos que demuestran de manera inequívoca la imposibilidad de “HAARP-provocador-de-simos”. Si alguien de por aquí los tiene o los conoce, favor de remitirme a). Y bueno, regresando a lo de las hipótesis sobre las luces… lo importante de ellas, en todo caso, es que demuestran que cualquier movimiento telúrico —sea natural o, especulando que los haya, sea artificial— viene acompañado por dichas luces; así que la aparición de las luces celestes no estaría probando nada y es muy inocente de parte de quienes ofrecen este argumento a favor de “HAARP-provocador-de-sismos” que así lo crean.
Por otra parte, me molesta que los argumentos adversarios (aquellos que apelan a la ciencia para demostrar que causar terremotos con H.A.A.R.P. es, en la actualidad, inviable —cosa que es muy seguramente cierta—) se atrevan a aducir que todo en H.A.A.R.P. es claro y confiable porque se trata de un proyecto accesible a “todo público” (deben estar referiéndose a los que tienen acceso a Internet) y que, en consecuencia, no hay qué temer.
En lo personal, me niego a creer que H.A.A.R.P. pueda ocasionar terremotos, mas los argumentos que dan algunas de las personas que descalifican tal posibilidad me parecen no sólo frágiles —salvo por la parte científica que siempre es como “el argumento” irrebatible)— sino también esquizofrénicos al pretender que HAARP es un proyecto inofensivo, creado para el puro y llano estudio de la ionosfera, negando con ello el uso bélico de HAARP y negando también que sus operación y funcionamiento están vedados de manera parcial a la población. Esta clase de argumentos —me parece— no hacen sino arraigar, en el bando menos crítico, sus sospechas.
Creo que el problema entre ambos bandos radica en una confusión (no sé si consciente o inconsciente) de dos hechos:
1. Una cosa es sospechar sobre H.A.A.R.P. en tanto herramienta militar (la Historia nos ha enseñado que las grandes potencias mantienen en alta secrecía sus innovaciones tecnológicas y que éstas, en centenares de ocasiones, son usadas contra la población civil) y
2. Otra cosa muy distinta es aseverar —y probar— que H.A.A.R.P. puede hacer que la Tierra se mueva; es evidente que una cosa no implica la otra.
Es decir, que HAARP tenga fines militares no necesariamente implica que pueda ocasionar terremotos; pero, el hecho de que no ocasione sismos tampoco implica, necesariamente, que no sea utilizado con fines militares. Decir que está disponible en Internet me parece un argumento endeble para tratar de demostrar que se trata de un proyecto inofensivo.
La referencia clásica al respecto la halla uno en Wikipedia:
“El Parlamento Europeo, por su parte, en una resolución de 28 de enero de 1999 sobre medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999), señalaba que la estación HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares y solicitaba que, puesto que planteaba un problema de envergadura mundial (apartado 24), fuese objeto de una evaluación por parte de STOA en lo que se refería a sus repercusiones sobre el medio ambiente local y mundial y sobre la salud pública en general. En esa misma resolución del Parlamento Europeo, se pedía que se celebrara una convención internacional para la prohibición mundial de cualquier tipo de desarrollo y despliegue de armas que puedan permitir cualquier forma de manipulación de seres humanos.” http://es.wikipedia.org/wiki/High_Frequency_Active_Auroral_Research_Program
Aunque creo que es mejor revisar el susodicho Informe:
http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+REPORT+A4-1999-0005+0+DOC+XML+V0//ES
Creo que estas dos referencias justifican las sospechas de la población sobre “HAARP-y-sus-fines-bélicos”. Lo otro —lo de los sismos— eso sí no sé de dónde se lo han sacado; he tratado de rastrear alguna fuente fidedigna y aún no la encuentro (lo cual no quiere decir, necesariamente, que no la haya).
En general, las discusiones sobre este tema que se dan en foros, blogs y sitios virtuales me confirman una cosa: los extremos se tocan.
Eleutheria L.